Esther Ghey perdió a su hija trans en un asesinato brutal y aun así se sentó a tomar el té con la madre de una de las asesinas

Por Rodrigo Martínez
3 September, 2026

Brianna Ghey tenía 16 años cuando dos compañeros de su instituto la citaron en un parque de Warrington con la excusa de conseguir drogas.

La apuñalaron 28 veces con un cuchillo de caza que uno de ellos había comprado días antes. En el cuarto de la otra agresora encontraron una nota manuscrita con el plan del crimen, redactada ocho días antes de matarla. El tribunal determinó que el sadismo fue el motivo central, y la transfobia, uno secundario.

Scarlett Jenkinson y Eddie Ratcliffe, ambos de 15 años en ese momento, fueron condenados en Manchester a mínimo 22 y 20 años de cárcel. Pero lo que nadie esperaba vino después: Esther Ghey, la madre de Brianna, se reunió con la madre de Jenkinson y dijo no sentir odio ni ira. Hoy sostiene, en su libro ‘Under A Pink Sky’, que las redes sociales ya estaban destruyendo a su hija mucho antes de esa noche en el parque.

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