Josh Hutcherson tenía 19 años cuando subió al escenario de los GLAAD Media Awards en 2012, y lo que dijo ese día sigue circulando años después.
El actor, conocido por interpretar a Peeta Mellark en Los juegos del hambre, recibió un reconocimiento por su apoyo a la comunidad LGBTQ+ y compartió una reflexión muy personal: “Estoy cansado de tener que decir las palabras ‘gay’ y ‘lesbiana’… Son simplemente personas”.

Luego imaginó una escena cotidiana, la de su futuro hijo volviendo de la escuela para contarle que conoció a alguien y lo ama. Su respuesta ya la tiene ensayada: “Sí, lo amas, y está bien”.
Su compromiso tiene raíces en su propia familia. Dos de sus tíos eran homosexuales y fallecieron por enfermedades relacionadas con el sida. Según ha contado, ambos dejaron una huella profunda en cómo entiende la aceptación. También apoyó iniciativas para que los jóvenes heterosexuales se conviertan en aliados de sus compañeros LGBTQ+.

Su mensaje no pide borrar palabras que para muchos son identidad e historia de lucha, sino construir un mundo donde nadie tenga que esconder a quién ama por miedo al rechazo. ¿Cuántos hijos aún esperan oír esa respuesta en casa?
