Conor McGregor, 37 años, volvía al octágono después de 5 años sin pelear. Todo Las Vegas lo esperaba. Todos querían ver el regreso que él mismo llamó “el regreso de todos los regresos”.
Duró 69 segundos. Al lanzar una patada alta, su rodilla derecha cedió. Cayó tres veces en el primer minuto frente a Max Holloway, y el árbitro Mike Beltran no tuvo más opción que detener todo.

“Estoy en shock, destruido. No tenía ninguna lesión antes de la pelea. Esto salió de la nada. Estoy más que deprimido. Solo puedo describirlo como el infierno”, dijo Conor tras la pelea.

Se llevó más de 15 millones de dólares por una pelea que ni siquiera duró dos minutos. Holloway suma su victoria 28-9. McGregor, con la ilusión rota junto a su rodilla.
