Cameron Underwood tenía 24 años cuando intentó atentar contra su vida y sobrevivió, aunque quedó con gravísimas lesiones en el rostro. Perdió la nariz, gran parte de la mandíbula inferior y casi todos sus dientes.

Después de varios intentos de reconstrucción, llegó una oportunidad que cambiaría nuevamente su historia. Seis meses después de ingresar a la lista de espera apareció un donante compatible: Will Fisher, un joven de 23 años cuya familia autorizó la donación de sus tejidos faciales.
En enero de 2018, más de 100 profesionales del NYU Langone Health participaron en una operación de 25 horas para reconstruir gran parte de su rostro.

Pero para Cameron el resultado significó mucho más que volver a reconocerse frente al espejo. Recuperó la posibilidad de sonreír, salir adelante y mirar el futuro con nuevas ganas de vivir. “Estoy muy agradecido de tener un trasplante de cara porque me ha dado una segunda oportunidad en la vida”, contó tiempo después. 💙
