El mundo de la creación de contenido para adultos a menudo se cruza con situaciones incómodas, pero lo que vivió la creadora de contenido Sharna Beckman ha traspasado todos los límites de lo que ella misma consideraba tolerable.

Sharna, una popular modelo australiana que factura miles de dólares mensuales vendiendo fotografías y videos íntimos, se convirtió en el centro de atención por revelar el perturbador descubrimiento que hizo en su lista de suscriptores pagados.


A través de un podcast, Sharna relató que revisaba las estadísticas y las cuentas de las personas que interactuaban de forma constante con su perfil privado.
Tras investigar un poco más a fondo, la verdad cayó como un balde de agua fría: su propio primo hermano estaba pagando la suscripción mensual para verla sin ropa.

Beckman confesó que sintió una profunda náusea y repulsión al procesar la idea:
“Me dio un asco terrible. Saber que un miembro de mi propia sangre me mira con ojos sexuales y paga por ello me revolvió el estómago. No pude evitar bloquearlo de inmediato de todas mis redes”, declaró la modelo notablemente afectada.
Cientos de usuarios apoyaron a Sharna, argumentando que la acción del primo cruza una línea moral y de respeto familiar. Por otro lado, surgió una ola de críticas que señalan que, es contenido público y ella comercializa así por internet: “Tú pones el producto a la venta, no puedes controlar quién lo compra”, señalaban algunos internautas.
