Jackson Johnson estaba almorzando junto a sus amigos cuando de un momento a otro comenzó a asfixiarse con un trozo de su sándwich y ya no podía respirar. 😰

Desesperado, se levantó buscando ayuda, pero al principio todos se reían pensando que no era nada grave. Sin embargo, todo cambió cuando hizo el gesto universal de atragantamiento y su rostro empezó a perder color.

Fue ahí que Hunter Olsen reaccionó de inmediato. Sin dudarlo, le practicó la maniobra de Heimlich que había aprendido en una clase de salud escolar y logró salvarle la vida frente a todos sus compañeros.
“Estoy muy agradecido de que supiera cómo hacerlo”, comentó Jackson. 🥹👏🏻
