Estuvo preso por robo, salió para ser campeón del mundo en boxeo y falleció en causas que nunca fueron explicadas

Por Juan Pablo González
8 September, 2026

Sonny Liston aprendió a boxear entre rejas.

Cayó preso en 1950 por una serie de robos y, años después, volvió a la cárcel por agredir a un policía y robarle el arma. Fue un reverendo, dentro de esa misma prisión, quien le enseñó a pelear. Cuando salió, encadenó 26 victorias seguidas y el 25 de septiembre de 1962, en Chicago, noqueó a Floyd Patterson en poco más de dos minutos para coronarse campeón mundial de los pesos pesados.

Después llegaron sus dos batallas contra Cassius Clay, el mismo que se convertiría en Muhammad Ali. En la revancha de 1965, en Lewiston, Maine, Liston cayó noqueado en apenas 1:45 del primer round, con un golpe que muchos espectadores ni siquiera alcanzaron a ver. Terminó su carrera con 50 victorias y entró al Salón de la Fama en 1991.

Años después, su esposa fue a verlo a Las Vegas, donde lo encontró tendido, hinchado y vestido solo con calzoncillos y camiseta. Los forenses determinaron que había fallecido al menos una semana antes. En su brazo había marcas frescas de agujas; en la casa, heroína y una jeringa. La causa oficial fue congestión pulmonar e insuficiencia cardíaca, pero nunca tuvo una explicación del todo clara.

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