A las 4 de la mañana del domingo 14 de junio, la policía brasileña entró a un club nocturno de Belo Horizonte y se llevó detenido a Jô — João Alves de Assis Silva — ex delantero del Manchester City y el Everton. No era la primera vez. Era la quinta.

La orden de arresto la había emitido un tribunal de São Paulo por impago de pensión alimenticia. La deuda acumulada llegaba a 145.400 reales brasileños (unos 26.000 dólares) según documentos judiciales de 2025, y la había iniciado Maiara Quiderolly, una influencer con quien Jô tuvo una aventura mientras estaba casado con Cláudia Silva. De esa relación nació João Gabriel, el octavo hijo del exfutbolista. Seis de sus ocho hijos fueron concebidos fuera de su matrimonio.

Cinco arrestos, una deuda que crece y una noche de fiesta que terminó esposado. La historia de Jô es la de un hombre que tuvo fama, contratos millonarios y un apellido conocido en Europa — y que aun así eligió darle la espalda a sus propios hijos.

