Cicinho, ex lateral brasileño del Real Madrid, habló con La Gazzetta dello Sport sobre la adicción que tuvo con el alcohol:

“Todo empezó a los 13 años, en una fiesta con amigos. Probé la cerveza y me enamoré de ella como si fuera una mujer. Cuanto más mayor me hacía, más bebía. A los 17 incluso empecé a fumar cigarrillos. Pero así vivía el fútbol: quería llegar a la cima, ganar mucho dinero y divertirme”.

“Cuando llegué al Madrid compré coches, ropa y organizaba fiestas en casa. Me acostaba a las cuatro de la mañana y a las ocho estaba en el entrenamiento, borracho. Antes de salir, tomaba cuatro cafés y me fumaba un paquete de cigarrillos para disimular el olor a alcohol”, cerró el ex futbolista.

