En 2010, Robert Boardman perdió la vida luego de ser atacado por una cabra montesa mientras realizaba senderismo junto a su esposa y un amigo en el Olympic National Park. El grupo se detuvo a almorzar cuando apareció el agresivo animal. Boardman pidió a sus acompañantes que se alejaran mientras él intentaba espantar a la cabra, pero fue corneado en un muslo.

Cuando otros excursionistas llegaron al lugar, encontraron a la cabra sobre el hombre, impidiendo que lo pudieran auxiliar. El ataque le provocó un corte en la arteria femoral perdiendo la vida en minutos.

Las autoridades revelaron que el animal ya había sido reportado decenas de veces por su comportamiento agresivo y era conocido por excursionistas habituales. Después del incidente, un guardaparques sacrificó a la cabra.
