Náuseas por la mañana, antojos a medianoche, hasta kilos de más. No es exageración ni un chiste de sobremesa: se llama síndrome de Couvade y le ocurre a hombres reales cuyas parejas están embarazadas. 🤯
Lo curioso es que no está en su cabeza. Los estudios muestran que sus niveles de prolactina suben y su testosterona baja, casi como si el cuerpo se preparara para lo mismo que vive ella. Una respuesta hormonal genuina, no un gesto de solidaridad.

La ciencia lo explica como una forma del organismo de anticipar la paternidad, empujando al futuro papá a conectar antes de que el bebé llegue.
