Una lesión como la que se ve en la imagen se produce tras el contacto de una herida con agua de mar contaminada o después de consumir mariscos crudos, desencadenando una infección agresiva que avanza en pocas horas.

El dolor se vuelve intenso, la piel se inflama, cambia de color y aparecen ampollas, señal de daño rápido en los tejidos. Sin tratamiento oportuno, puede derivar en complicaciones graves como una infección generalizada.

Este tipo de casos requiere atención médica urgente con antibióticos e incluso cirugía. La causa: Vibrio vulnificus.

