Ashley Alexiss pasó 15 años defendiendo que la belleza no tiene talla.

Lo hizo como modelo plus size para Sports Illustrated Swimsuit, con un cuerpo que aprendió a amar a pesar de los estándares. Pero hace un año perdió a su padre, su mejor amigo, y algo en ella cambió para siempre. Dejó el alcohol, el duelo la transformó por dentro y por fuera, y terminó bajando 45 kilos sin proponérselo.

Ahora, mientras se prepara para su boda y recurre a tratamientos como CellSound para reafirmar su piel, Ashley recibe algo que no esperaba: comentarios que le dicen que ya no es un modelo a seguir. “Creo que eso es muy triste”, confiesa. Para ella, pesando 97 kilos o 52, sigue siendo la misma persona.

