Tenía 7 años cuando empezó a trabajar sin sueldo. Ahora con 62 finalmente la encontraron.

En Fortaleza, Brasil, una mujer pasó 55 años como empleada doméstica de la misma familia, dentro de un condominio de lujo, sin salario, sin escuela y sin posibilidad de irse. La trasladaron entre residencias en 1982 y 2014 para que cuidara a tres generaciones de niños. Solo recibía 600 reales al mes de un programa social del gobierno, y ni siquiera ella controlaba ese dinero: lo administraba la misma empleadora.

La Inspección de Trabajo, junto al Ministerio Público y la Policía Federal, terminó la operación el 2 de julio y calculó una deuda salarial de más de 1,5 millones de reales. Los empleadores firmaron un acuerdo: pagarán 10.000 dólares y le comprarán una vivienda de 29.000 dólares. Nada de esto borra cinco décadas sin libertad. ¿Tú crees que ese acuerdo alcanza para reparar una vida entera de trabajo esclavo?
