Una familia de Castilla-La Mancha, España, cuya identidad no ha sido revelada públicamente, vivió una situación devastadora después de despedir e incinerar a una persona que no era su ser querido.
Todo comenzó el 6 de abril de 2025, cuando un hombre falleció en un hospital público. Su esposa y sus cinco hijos organizaron el velatorio y el funeral, sin imaginar que el cuerpo entregado por el centro médico pertenecía a un completo desconocido.

Diez días después, recibieron una llamada del hospital que los dejó impactados: habían incinerado a la persona equivocada, mientras el cuerpo de su verdadero familiar seguía en la morgue.
Durante la investigación, el hospital reconoció que no contaba con un protocolo específico para gestionar la morgue cuando ocurrió el error.
La familia solicitó una indemnización de 42.000 euros por el daño moral sufrido. El Consejo Consultivo de Castilla-La Mancha consideró adecuada una compensación conjunta de 18.000 euros, equivalente a 3.000 euros para cada uno de los seis familiares afectados, aunque esto no confirma que el dinero ya haya sido entregado.

El caso, conocido públicamente en octubre de 2026, dejó al descubierto una grave falla en la identificación de los cuerpos y obligó a una familia a enfrentar por segunda vez la despedida de su ser querido. 💔
