La historia de Peep, un chihuahua de 11 años, causó indignación luego de que sus dueños intentaran practicarle la eutanasia pese a estar completamente sano. Lo peor de todo es que la única razón que dieron fue que el perrito no se llevaba bien con una nueva mascota que habían llevado al hogar. 💔

Por suerte, un refugio en Indiana intervino a tiempo y logró rescatarlo antes de que fuera demasiado tarde. Sin embargo, al llegar a su hogar temporal, Peep sufrió un fuerte colapso emocional producto del abandono: temblaba constantemente, no quería salir de su jaula y se negaba a comer.
Aun así, el refugio no se rindió, y con paciencia, amor y cuidados, el pequeño comenzó a recuperar poco a poco su verdadera personalidad. Gracias a esto, hoy Peep ya está en proceso de adopción y decenas de personas quieren darle el hogar que siempre mereció. ❤️
