Cientos de hinchas viajaron hasta el Hilton Hotel de New Jersey solo para cantarle el feliz cumpleaños. Lionel Messi, que cumplía 37 años en plena concentración de la selección argentina para la Copa América, no los ignoró: se asomó por la ventana de su habitación y los saludó uno por uno con la mano.

Pero ahí no terminó todo. El capitán albiceleste mandó a bajar su torta, una enorme réplica de la camiseta argentina para que cada hincha pudiera llevarse un pedacito. Ningún protocolo, ningún PR detrás: solo un tipo que quiso compartir su momento con la gente que lo fue a ver.

Más tarde, Messi sopló las velitas junto a Diego Iacovone y Antonia Farías, los cocineros de la delegación que también cumplían años ese lunes. Él mismo lo resumió así: “Otro año que coincide mi cumple estando con la Selección… festejando un poco nomás y seguimos preparándonos”. 🎂
