Ferran Torres, delantero del FC Barcelona, metió el gol que le dio a España el título del Mundial. Pero lejos de los reflectores, tiene una historia que pocos conocen.

Todo empezó con Rex, su primer perro. Cuando murió, el dolor fue tan grande que Ferran y su hermana decidieron tatuarse su nombre para no olvidarlo nunca. Desde entonces, los perros ocupan un lugar central en su vida: en su casa hay zonas de descanso pensadas solo para ellos, y desde 2021 es embajador de Wild at Heart Foundation, una organización que rescata perros de la calle en distintos países.

Hoy comparte su hogar con Minnie y Lluna, dos perras adoptadas que le recuerdan todos los días por qué decidió usar su fama para hablar de algo que le importa: que ningún animal quede abandonado.

