
Shannon Emmel y una amiga recorrían el refugio Alligator River, en Carolina del Norte, cuando algo apareció a lo lejos. La fotógrafa tomó una foto sin imaginar que acababa de encontrarse con uno de los animales más difíciles de ver en libertad.
Al hacer zoom en la imagen, descubrió la sorpresa: era un lobo rojo.
Lo vieron cruzar un canal y desaparecer entre la hierba. Cambiaron de lugar, esperaron y, poco después, el animal volvió a aparecer, caminando con total calma cerca de ellas.
Pronto descubrieron que se llama Finch, tiene unos 10 años y nació en cautiverio. Fue liberado en 2024 como parte de un programa para recuperar a una especie que estuvo al borde de desaparecer. Desde entonces, ya ha tenido tres camadas.
Según The Dodo, quedan menos de 40 lobos rojos salvajes y todos viven en esa zona de Carolina del Norte.
Este verano, uno murió atropellado, por lo que Emmel pide más cruces y pasos subterráneos para protegerlos.
Lo que para cualquiera podría parecer una simple foto de un lobo fue, en realidad, un encuentro extraordinario con uno de los últimos de su especie.
