Fotos: Cortaron un trozo de tejido y siguió vivo durante más de 3 años

Por Ignacio Mardones
14 August, 2026

Investigadores de Memorial University, en Canadá, publicaron el 27 de mayo de 2026 un estudio que parece sacado de una película de ciencia ficción.

Separaron fragmentos del cuerpo de un animal y los dejaron en agua de mar natural, sin nutrientes añadidos. En vez de morir, los tejidos cerraron sus heridas, continuaron creciendo y siguieron metabólicamente activos durante más de tres años.

Lo más extraño: no tenían boca ni estómago, pero podían absorber aminoácidos directamente del agua para obtener nutrientes. Además, conservaron actividad inmunitaria y capacidad de reparar daños.

Durante la primera semana, los fragmentos incluso se encogieron alrededor de 23%, pero después recuperaron su tamaño y, al cabo de un año, eran aproximadamente 12% más grandes que cuando fueron separados.

¿El animal capaz de hacer esto? El pepino de mar Psolus fabricii, una especie de aguas frías del Atlántico Norte y Ártico.

Los científicos describen el fenómeno como una forma de “inmortalidad tisular natural”, aunque eso no significa que hayan demostrado que estos tejidos puedan vivir eternamente.

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