(FOTOS) Descubrió que su novio de la secundaria era su medio hermano: un fraude de fertilidad destapado por el ADN

Por Ignacio M.
15 October, 2026

“Me acosté con mi medio hermano”. Victoria Hill tenía 35 años cuando, en 2020, se hizo una prueba de ADN comercial por curiosidad sobre su historial de salud. El resultado comenzó a revelar algo que nunca había imaginado: tenía decenas de medios hermanos que no conocía y su padre biológico no era el hombre que la había criado.

La conexión genética llevaba hasta Burton Caldwell, un médico de fertilidad de Connecticut que había tratado a su madre durante la década de 1980. Maralee Hill creía que Caldwell utilizaría el esperma de un donante anónimo, pero las pruebas genéticas posteriores indicaron que el propio médico era el padre biológico de Victoria y de numerosos hijos concebidos mediante sus tratamientos.

Entonces apareció una coincidencia todavía más perturbadora. Uno de los medios hermanos que Victoria descubrió era su antiguo novio de secundaria. Los dos habían tenido una relación durante su adolescencia, a comienzos de los años 2000, sin tener la menor idea de que compartían padre. Cuando él se hizo una prueba de ADN, recibió el resultado y le envió a Victoria una captura de pantalla: “Eres mi hermana”.

El descubrimiento hizo que Victoria revisara toda su historia familiar. En 2024 contó que al menos cuatro de los hijos de Caldwell que conocía habían asistido a la misma secundaria que ella y que otro había ido a su misma escuela primaria. Para entonces, había identificado al menos 22 medios hermanos; en un testimonio presentado en 2026, dijo que la cifra ya había aumentado a 30.

El caso comenzó a generar acciones legales. En agosto de 2022, otra de las hijas biológicas de Caldwell, Janine Pierson, lo confrontó en su casa después de descubrir mediante ADN que era su padre. En marzo de 2024, Victoria declaró ante legisladores de Connecticut y contó públicamente que había tenido una relación con uno de sus medios hermanos sin saberlo.

Para Victoria, el problema va mucho más allá de descubrir quién era su padre. El caso expuso las consecuencias que puede tener el fraude de fertilidad décadas después de ocurrido: personas que descubren de adultos quiénes son sus familiares biológicos y que, sin saberlo, pudieron haber salido con un hermano. “Si él pudo ser mi hermano, cualquiera podría serlo”, dijo Victoria al recordar cómo cambió su manera de mirar a los desconocidos.

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