Estas figuras forman parte de la controversia que rodeó a Body Worlds, la exposición creada por el anatomista alemán Gunther von Hagens, quien desarrolló la plastinación en 1977.
Esta técnica sustituye los líquidos y grasas del cuerpo por materiales plásticos que permiten conservar músculos, órganos y tejidos durante años.

Las exhibiciones utilizan cuerpos donados para fines educativos, pero algunas composiciones sexuales desataron fuertes críticas.
En 2009, Von Hagens defendió una de estas piezas y aseguró que las dos personas representadas habían autorizado esa postura antes de morir.
Sin embargo, donar el cuerpo para la investigación no significa necesariamente consentir cualquier exhibición pública.


Ese mismo año, un tribunal de Augsburgo, Alemania, prohibió mostrar una composición sexual en esa ciudad por considerar que vulneraba la dignidad humana.
Una exposición concebida para enseñar cómo funciona nuestro cuerpo terminó enfrentando a la ciencia, el consentimiento y los límites del espectáculo.
