Cuando Terry Donahue y Pat Henschel se conocieron en 1947, ninguna podía imaginar que aquella relación iba a durar prácticamente toda una vida. Tampoco podían imaginar cuánto tiempo tendrían que esperar para poder contar abiertamente quiénes eran la una para la otra.

Terry tenía 22 años y Pat 18 cuando se conocieron en Canadá. Terry era una apasionada del béisbol y terminaría jugando como catcher en la All-American Girls Professional Baseball League, mientras Pat se convertiría en su compañera durante una vida que transcurrió lejos de la atención pública.
Cuando se mudaron juntas a Chicago, comenzaron a construir un hogar. El problema era cómo explicar ese hogar al resto del mundo.

Durante décadas, la palabra “prima” les sirvió para evitar preguntas. También podían presentarse como amigas o compañeras de casa. Terry incluso llegó a salir con hombres para mantener las apariencias frente a su familia.

No era solamente una cuestión de privacidad. Habían crecido en una época en que una pareja de mujeres podía enfrentarse a discriminación y problemas por mostrar públicamente su relación. Por eso aprendieron a separar cuidadosamente la vida que compartían de la identidad que mostraban hacia afuera.
Y así pasaron los años.
Mientras el mundo cambiaba, ellas seguían juntas. Guardaron fotografías, cartas y recuerdos de su relación, pero durante mucho tiempo esos objetos permanecieron prácticamente fuera de la vista de los demás.

El gran cambio llegó cuando ya eran ancianas.
En 2009, Terry y Pat decidieron finalmente contarle la verdad a su familia. El sobrino nieto de Terry, Chris Bolan, descubrió entonces que aquellas dos mujeres que había conocido toda su vida como familiares eran, en realidad, una pareja.
La revelación fue tan importante para Bolan que comenzó a filmarlas. Durante años registró conversaciones, recuerdos, discusiones y momentos cotidianos, hasta convertir todo ese material en A Secret Love, el documental estrenado por Netflix en 2020.

La película mostró algo que durante décadas había permanecido escondido: no solamente el comienzo de su relación, sino también lo que significaba llegar a la vejez después de haber construido toda una vida junto a la misma persona.
Terry murió en 2019, a los 93 años. Para entonces, ella y Pat llevaban aproximadamente 72 años juntas y finalmente habían podido casarse.

La historia de ambas terminó llegando a millones de personas precisamente porque durante la mayor parte de sus vidas había permanecido en privado.
Pat resumió lo que quería hacer con esa historia de una manera sencilla:
“Queremos compartir nuestro amor con el resto del mundo”.

Después de décadas diciendo que eran “primas”, finalmente pudieron decir públicamente lo que habían sido desde el principio: dos mujeres que habían elegido pasar la vida juntas.
