Christina Aguilera siempre ha hablado con naturalidad sobre los cambios que experimentó su cuerpo tras convertirse en madre. Pero una de las anécdotas más llamativas ocurrió pocos meses después del nacimiento de su hijo Max, cuando descubrió que necesitaba una talla de sostén que jamás había usado.

“Es bastante gracioso. Nunca antes había usado una copa E. Miro a mi esposo y le digo: ‘¿Adivina de qué talla es este sostén?’. Cuando se lo digo, se queda completamente asombrado. Incluso guardamos las etiquetas para recordarlo”, contó entre risas en una entrevista con Us Weekly.

Más que una reacción romántica o superficial, Aguilera describió el momento como una divertida sorpresa que ambos vivieron juntos.

Según relató, el crecimiento de su busto era tan inesperado que decidieron conservar las etiquetas de los sostenes como una especie de recuerdo de esa etapa.

El aumento del tamaño de los pechos es uno de los cambios más frecuentes durante el embarazo y la lactancia.

Las hormonas preparan el cuerpo para alimentar al bebé, lo que provoca un crecimiento del tejido mamario y, en muchas mujeres, un aumento de varias tallas de sostén.

En el caso de Aguilera, la artista también explicó que la lactancia y el ejercicio la ayudaron posteriormente a recuperar su figura, aunque reconoció que todo el proceso implicó grandes transformaciones físicas.
