En diciembre de 2015, Prestyn Barnette tenía solo 4 años cuando se sentó junto a Santa Claus en un centro comercial de Columbia, Carolina del Sur. Como cualquier niño que se encuentra con Santa, comenzó contándole qué quería recibir para Navidad: un tren Lionel.
Pero después de pedir su regalo, Prestyn hizo algo inesperado. Le pidió a Santa que rezara junto a él por Knox Joseph, un bebé de apenas 2 meses que estaba hospitalizado en Las Vegas.

Prestyn nunca había conocido al pequeño. Su familia había visto en Facebook una petición para que la gente rezara por Knox y el niño había comenzado a incluirlo en sus propias oraciones antes de dormir.
Santa aceptó la petición. Los dos se arrodillaron juntos y comenzaron a rezar por el bebé mientras la tía de Prestyn capturaba el momento con una fotografía.

La imagen fue publicada en redes sociales y rápidamente comenzó a compartirse. Incluso llegó hasta la familia de Knox, que estaba atravesando uno de los momentos más difíciles de su vida.

La madre del bebé contó que ver la fotografía le produjo alegría en medio de la preocupación por su hijo. Para ella, saber que un niño de apenas 4 años, que ni siquiera conocía a Knox, estaba pensando en él significó mucho.

La escena terminó convirtiéndose en una de esas fotografías que parecen contar una historia completa sin necesidad de demasiadas palabras: un niño pidiendo su regalo de Navidad y, unos segundos después, acordándose de alguien que necesitaba ayuda mucho más que él.
