Puede que dentro de cientos de años alguien encuentre una extraña estatua en el fondo del mar Mediterráneo y se pregunte qué antigua civilización adoraba a semejante criatura.
Y ese es exactamente el objetivo.

El artista estadounidense conocido como Sunday Nobody gastó alrededor de 25.000 dólares para fabricar una enorme estatua de bronce que combina el cuerpo del Discóbolo, una de las esculturas más famosas de la antigua Grecia, con el rostro de “Calamardo Hermoso”, la inolvidable versión musculosa del personaje de Bob Esponja.
La pieza fue fabricada en China y pesa más de 200 kilos.
Pero Sunday no quería exhibirla en un museo.

Viajó hasta Grecia y, con ayuda de un pequeño equipo, trasladó la gigantesca escultura utilizando balsas hasta internarse en el mar. Allí cortaron las amarras y observaron cómo Calamardo descendía hasta quedar de pie a unos 9 metros de profundidad. Su ubicación exacta permanece en secreto.
¿La razón?
“Confundir a futuros arqueólogos”.

La broma fue tomada sorprendentemente en serio. Sunday incluso consultó a un arqueólogo para averiguar qué material podía resistir durante siglos bajo el agua sin causar un impacto ambiental importante. La respuesta fue el bronce.
El resultado es una especie de cápsula del tiempo absurda: un meme de internet convertido en una supuesta reliquia arqueológica.



Quizás los investigadores del futuro descubran inmediatamente que pertenece al siglo XXI.
O quizás pasen semanas intentando averiguar por qué una civilización antigua decidió inmortalizar a un hombre musculoso con el rostro de un calamar.
