A simple vista parece una escena sacada de una película de ciencia ficción, sin embargo, la imagen es completamente real.

Las fotografías muestran el nacimiento del pequeño Noah Valasco, un bebé que llegó al mundo sin romper el saco amniótico, una condición conocida por los médicos como nacimiento “en caul” o nacimiento velado.
El caso ocurrió en un hospital de Vila Velha, Brasil, donde el equipo médico registró el momento antes de abrir cuidadosamente la bolsa para permitir que el recién nacido respirara por sí mismo. Según el ginecólogo Rafael Angelo Baggieri, este tipo de partos ocurre aproximadamente en uno de cada 80.000 nacimientos, por lo que incluso muchos profesionales nunca llegan a presenciar uno durante toda su carrera.

Durante el embarazo, el bebé permanece protegido por el saco amniótico, una membrana llena de líquido que amortigua golpes y favorece su desarrollo. Lo habitual es que esa bolsa se rompa antes o durante el parto, pero en casos muy poco frecuentes permanece intacta hasta el nacimiento.
Aunque la imagen impresiona, los especialistas explican que, si el equipo médico actúa con rapidez, este tipo de nacimientos no suele representar un riesgo adicional para el bebé.


Las fotografías dieron la vuelta al mundo y siguen sorprendiendo a miles de personas, que aseguran nunca haber visto algo parecido.
