Natty nació en Bangkok con una condición que tienen menos de 50 personas en todo el planeta.


El síndrome de Ambras le cubrió de vello el rostro entero, dejando libres solo las palmas de sus manos y las plantas de sus pies.


De niña probó tratamientos láser que no sirvieron de nada, y creció escuchando que la llamaban ‘niña lobo’ o ‘Chewbacca’ en los pasillos del colegio.
En 2010, ese mismo cuerpo que le costó tantos insultos la convirtió en récord Guinness: la adolescente más peluda del mundo.

Años después, a comienzos de 2018, Natty encontró el amor y decidió afeitarse por completo antes de casarse. Compartió las fotos en sus redes: un rostro que ni ella misma recordaba haber visto antes.


El síndrome sigue ahí, bajo la piel, pero por primera vez el mundo la vio sin el vello que definió cada burla de su infancia.
