(FOTOS) La pareja con 91 modificaciones corporales: “Somos artistas”

Por Ignacio Mardones
6 October, 2026

Gabriela Peralta, de Argentina, y Víctor Hugo Peralta, de Uruguay, llevan más de una década convirtiendo sus cuerpos en una particular forma de expresión artística. La pareja, conocida como los “querubines del infierno”, tiene el récord Guinness de mayor cantidad de modificaciones corporales realizadas por un matrimonio: 91 en total.

El récord fue verificado el 13 de febrero de 2023, en Milán, Italia, durante el programa Lo Show dei Record. En ese momento, Víctor acumulaba 41 modificaciones y Gabriela otras 50. Entre ambos tienen piercings, implantes bajo la piel, implantes dentales, expansores de orejas y una lengua bífida, entre otras modificaciones.

Pero algunas de sus transformaciones son especialmente llamativas. Ambos se tatuaron la esclerótica, la parte blanca de los ojos, haciendo que sus globos oculares adquirieran una apariencia completamente negra. Víctor también se cortó las orejas y ambos se tatuaron la bandera de Italia en el pecho para conmemorar su segunda participación en el programa italiano.

Su historia comenzó mucho antes del récord. Víctor se hizo su primer tatuaje cuando tenía apenas 11 años, pero comenzó con otras modificaciones corporales en 2009. Sus primeros implantes fueron tres estrellas colocadas en la frente. A Gabriela le gustó tanto el resultado que decidió comenzar también su propio camino de modificaciones.

Para ellos, no se trata simplemente de llamar la atención. “Nuestro amor por los tatuajes y por el arte corporal empezó con nosotros porque somos artistas”, explicó Gabriela a Guinness. “Pintamos no solo nuestros cuerpos, sino todo lo relacionado con el arte”.

El proceso tampoco ha estado libre de dolor. Gabriela considera que las escarificaciones fueron sus modificaciones más dolorosas, mientras que Víctor recuerda la pigmentación y división de su lengua como la experiencia más difícil. Según contó, llegó a tener dificultades para respirar durante varias horas.

A pesar de eso, Gabriela asegura que sus modificaciones no le provocan molestias permanentes y que no interfieren con su vida cotidiana. Para la pareja, su apariencia representa libertad y una forma de expresar quiénes son.

Y aunque su récord Guinness es parte importante de su historia, Víctor dice que hay algo que considera todavía más importante que cualquier título: “El arte puede ser algo que te una, pero no hay nada como el amor. Si no hay amor, siempre pierdes”.

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