Cuando Shantel Carrillo publicó en Facebook la ecografía de su hija por nacer, estaba concentrada en una sola cosa: la imagen del perfil de su bebé. No había notado nada más. Pero apenas unos segundos después, comenzaron a llegarle mensajes de amigos y familiares que veían algo diferente en la fotografía.
Según ellos, sobre el rostro de la bebé parecía aparecer el perfil de un hombre, inclinado hacia ella como si estuviera dándole un beso. Y para algunas de las personas que conocían al padre de Shantel, aquella silueta se parecía especialmente a él.

Shantel estaba embarazada de cinco meses de su segunda hija cuando se realizó la ecografía en Sharp Grossmont Hospital, en California, en noviembre de 2019. Su padre, Charles —a quien la familia llamaba Chuck— había muerto repentinamente en 2016.
Cuando volvió a mirar la imagen, Shantel también comenzó a encontrar parecidos. Señaló que la figura parecía tener la nariz, las mejillas, el mentón y hasta la visera del sombrero que su padre solía usar. Después buscó una fotografía de Charles junto a su primera nieta y comparó ambas imágenes.

La coincidencia fue especialmente emotiva porque Charles había sido muy cercano a su primera nieta. Shantel contó que, aunque era una persona de carácter fuerte, se derretía cuando estaba con ella. Ahora esperaba otra niña, que debía nacer en abril, apenas unos días antes del cumpleaños de su abuelo.
Su madrastra también vio la ecografía y, según Shantel, terminó llorando al notar el parecido. Para la futura madre, la imagen se convirtió en algo más que una curiosidad: “Fue como una validación”, dijo. “Esto es algo que él haría”.

La ecografía, por supuesto, no demuestra que la silueta sea realmente Charles. Es una interpretación de una imagen médica que distintas personas pueden percibir de maneras diferentes. Pero para Shantel quedó como un recuerdo profundamente especial de su padre y de un embarazo en el que, de alguna manera, sintió que él estaba cerca.
