Seathra Zmeena Orr tenía un imperio digital de 4.2 millones de seguidores. Entre 2019 y 2022 esta creadora de Stamford, Connecticut, facturó más de 3 millones de dólares en OnlyFans por su contenido para adultos.

Pero mientras el dinero entraba, ella tejía una red para que el fisco nunca lo viera: 12 identificaciones de empresa, 11 cuentas bancarias comerciales y 8 personales, todas usadas para mover fondos sin ninguna razón comercial real. Con ese dinero pagó su renta, se compró autos de lujo y gastó más de 110 mil dólares en joyas.

El 15 de septiembre se declaró culpable ante un juez federal en Hartford. Ahora debe devolverle al IRS más de 1.1 millones de dólares, y podría enfrentar hasta 5 años de cárcel. Salió bajo una fianza de 100 mil dólares mientras espera sentencia.

