Un joven de apenas 23 años llegó al hospital después de comenzar a sufrir dolor abdominal, náuseas y vómitos. Tenía antecedentes de estreñimiento severo, pero esta vez su organismo estaba enfrentando una complicación mucho más grave.
Los médicos decidieron realizarle una tomografía computarizada y las imágenes revelaron lo que estaba ocurriendo en su interior: su colon estaba considerablemente distendido debido a una gran acumulación de materia fecal.

El examen también mostró engrosamiento de la pared intestinal e inflamación alrededor del recto.
El diagnóstico fue colitis estercorácea, una peligrosa complicación asociada al estreñimiento prolongado. La acumulación de heces endurecidas puede ejercer una presión intensa sobre las paredes del colon, provocando inflamación y lesiones que, en casos graves, pueden llegar a tener consecuencias serias.
El paciente tenía además trastorno del espectro autista, un antecedente consignado por los médicos junto con su historial de estreñimiento severo.

Para aliviar la obstrucción, el equipo médico realizó una desimpactación mediante una sigmoidoscopia flexible, logrando retirar el contenido acumulado.
Posteriormente, una manometría anorrectal mostró que el joven presentaba dificultades en la coordinación de los músculos necesarios para evacuar. Por ello, comenzó tratamiento con fisioterapia del suelo pélvico.

El caso fue publicado en The New England Journal of Medicine y sus imágenes dejan una impresionante muestra de algo que muchas veces se considera una molestia menor:
un estreñimiento severo y prolongado puede terminar provocando una verdadera emergencia médica.
