Hasta hace poco, Meryem Cabbaroğlu era conocida principalmente entre los seguidores del voleibol turco. Pero bastaron algunas fotografías para que su rostro comenzara a circular por todo el mundo y miles de personas quisieran saber quién era.

Meryem tiene 20 años, mide 1,63 metros y juega como líbero para el Bodrum Belediyesi Bodrumspor, equipo que compite en la Primera Liga femenina de Turquía. También pasó por clubes como MKE Ankaragücü y Zeren Spor, además de representar a Turquía en categorías juveniles.

Pero esta vez no fueron precisamente sus actuaciones dentro de la cancha las que provocaron el fenómeno.
Sus fotografías comenzaron a viralizarse internacionalmente por su belleza, acumulando millones de visualizaciones en distintas publicaciones. Uno de los posteos compartidos sobre ella superó los 3 millones de vistas, mientras otro alcanzó los 5 millones.

La atención fue tan repentina que una publicación turca aseguró que había sumado unos 30.000 seguidores en apenas un día. Incluso comenzaron a aparecer mensajes de admiradores extranjeros proponiéndole matrimonio. Medios de su país también recogieron las numerosas peticiones de “Cásate conmigo” que comenzaron a llegarle.
El fenómeno llegó a tal punto que algunas publicaciones señalaron posteriormente que su cuenta de Instagram había pasado a estar privada, mientras las fotografías que ya circulaban continuaban multiplicándose en otras cuentas.


Más allá de la atención por su apariencia, Meryem no apareció de la nada: lleva años construyendo una carrera deportiva y llegó a representar a Turquía en la categoría Sub-16.


Ahora, con millones de personas descubriendo su rostro prácticamente de un día para otro, la joven que entró a la cancha como voleibolista terminó saliendo de ella convertida inesperadamente en un fenómeno viral.
