A los 90 años, Toshisuke Kanazawa todavía entrena, levanta pesas y mantiene una disciplina que muchos jóvenes tendrían dificultades para seguir.

El fisicoculturista japonés volvió a llamar la atención en redes después de que una fotografía suya se viralizara, sorprendiendo a miles de personas por su estado físico y, sobre todo, por su edad.

Pero Kanazawa no parece estar interesado en demostrar que el paso del tiempo no existe. Al contrario, reconoce que su cuerpo ha cambiado.
“Cada año aparecen más arrugas y mi fuerza física disminuye”, ha explicado.

La diferencia está en lo que hace con esos cambios: en lugar de rendirse, intenta superarlos mediante el esfuerzo.

Su historia resulta todavía más llamativa porque continúa vinculado al mundo del fisicoculturismo a una edad en la que la mayoría de las personas ya lleva décadas alejada de los entrenamientos intensos.
Una de sus frases resume bastante bien su filosofía:
“Aunque simplemente estar vivo ya es algo increíble, cada año aparecen más arrugas y la fuerza física disminuye. Superarlo mediante el esfuerzo es mi forma de vivir”.



La publicación que volvió a ponerlo en el centro de la conversación acumuló más de 4,5 millones de visualizaciones en X, donde miles de usuarios quedaron sorprendidos al descubrir que el hombre de las fotografías tiene 90 años.



Más allá de su físico, su historia plantea una pregunta interesante sobre el envejecimiento: ¿cuánto de lo que asociamos con “hacerse viejo” es inevitable y cuánto puede modificarse manteniendo una vida activa?


Kanazawa, por ahora, parece tener clara su respuesta: mientras pueda seguir entrenando, seguirá haciéndolo.
