Corría 2012 y Jennifer Lawrence promocionaba “Los juegos del hambre: en llamas” cuando soltó, sin anestesia, una de las frases más recordadas sobre su cuerpo. 🎬
En una entrevista con la revista Elle, la actriz estadounidense dijo: “En Hollywood, soy obesa. Se me considera una actriz gorda. Como como un cavernícola. Seré la única actriz de la que no habrá rumores de anorexia. Nunca voy a matarme de hambre por un papel”.

La frase no fue un desliz: Lawrence llevaba años negándose a encajar en el molde de delgadez extrema que domina la industria, y quería dar un ejemplo distinto a las niñas que la miraban desde afuera. En una época donde pocas estrellas hablaban así de frente, sus palabras se volvieron titular. 💬
