La mañana del 11 de septiembre de 2001, Sara Botkin tenía 24 años y se dirigía a su trabajo temporal en el World Trade Center. Pero antes de subir a la oficina, decidió detenerse unos minutos para comprar algo que llevaba tiempo esperando: el nuevo disco de Mariah Carey, Glitter.

El CD tenía un detalle especial: Carey había firmado una fotografía y las notas del álbum para ella. Sara lo recogió en una tienda Sam Goody ubicada en el centro comercial subterráneo de las Torres Gemelas.
Cuando finalmente llegó a la fila del ascensor, ocurrió el primer impacto. Un avión había chocado contra la Torre Norte.

Sara escuchó un estruendo, vio a la gente comenzar a correr y decidió salir del edificio. Después tomó el metro de regreso a Queens, sin comprender todavía la magnitud de lo que estaba ocurriendo.
Su novio, Ovi, estaba lejos y no lograba comunicarse con ella. Durante horas creyó que Sara había muerto, hasta que recibió una llamada de la madre de ella confirmando que estaba viva.

El detalle que había retrasado su llegada al trabajo —comprar aquel CD firmado— terminó siendo decisivo. Sara debía trabajar en la Torre Sur, que fue impactada por el segundo avión.
Dos meses después, se mudó a Pittsburgh y Ovi le propuso matrimonio. Se casaron el 8 de diciembre de 2001 y, 25 años más tarde, siguen juntos y tienen tres hijos.

Sara todavía conserva el CD, aunque casi nunca lo escucha. Para ella, el objeto quedó ligado a una tragedia que cambió su vida para siempre.
“Me siento agradecida, me siento afortunada y siento una profunda tristeza por las personas cuyas vidas nunca volvieron a ser las mismas”, contó.
