Fue a urgencias y los médicos le dijeron que tenía ansiedad: En realidad, estaba sufriendo un derrame cerebral

Por Krishna Medina
16 September, 2026

Chandler Plante tenía 21 años y estaba sana, hasta que en diciembre de 2020 se contagió de covid-19. Los meses siguientes trajeron migrañas que no cedían y un hormigueo raro en las manos que nadie supo explicar.
Pensó que se debía al estrés, hasta que en marzo de 2021 llegó a urgencias en Nueva York con el brazo izquierdo dormido y la lengua entumecida. Se desmayó ahí mismo, pero los médicos le dijeron que estuviera tranquila, que solo era un ataque de ansiedad, respaldando lo que ella atribuía al estrés.

Grave error.

Tres meses después, Chandler estaba saliendo con alguien cuando el lado izquierdo de su rostro comenzó a caerse. La joven lo atribuyó a la ansiedad que los médicos, pero en realidad estaba sufriendo un derrame cerebral.

Los médicos parecían recelosos del derrame, y no fue hasta que alguien a su lado insistió por ella que le hicieron una resonancia con contraste. Sus arterias carótidas estaban críticamente estrechadas. Había sufrido un accidente cerebrovascular isquémico, algo casi inédito a su edad. Le colocaron stents, un tubo con una fina malla que se encarga de mantener los vasos sanguíneos abiertos.

Parecía el final de la pesadilla. No lo era.

La joven pasó por 6 médicos diferentes, pero nadie le daba una respuesta de qué era lo que tenía y por qué había sufrido ese derrame cerebral.

Meses después despertó con dolor detrás del ojo derecho. Los estudios mostraron una masa que parecía un tumor cerebral. “Casi lo celebramos con mi mamá. Un tumor se puede cortar, se le puede poner nombre”, dijo Chandler. Pero lamentablemente no era cáncer. Era una inflamación sin causa clara, que terminó comprimiendo su nervio óptico hasta dejarla sin visión en ese ojo.

La pérdida fue difícil de aceptar. Chandler tuvo que acostumbrarse no solo a vivir viendo con un solo ojo, sino también a reconocerse frente al espejo con una apariencia diferente. Sin embargo, poco a poco comenzó a reconciliarse con esa parte de su historia.

Hoy se ha convertido en una conocida creadora de contenido sobre discapacidad y pérdida ocular. Lejos de esconder su ojo, lo convirtió en uno de los elementos más reconocibles de sus videos: lo maquilla, combina diferentes parches con sus atuendos y utiliza prótesis oculares llamativas, con colores, diseños e incluso brillos.

@chanplante

Aquello que durante años fue símbolo de enfermedad y pérdida terminó convirtiéndose también en una herramienta para recuperar su confianza y ayudar a otros a sentirse cómodos con su propia apariencia.

“La positividad es lo único que me mantuvo en pie”, dice.

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