Phoolan Devi nació en el escalón más bajo del sistema de castas de India. A los 11 años, su familia la casó a cambio de una vaca y una bicicleta. Fue apenas el comienzo de una vida marcada por el abuso. Siendo adolescente, una banda la secuestró y, según su propio relato, la mantuvo cautiva y la violó durante semanas en un pueblo llamado Behmai.

Logró escapar. Y volvió con su propia banda armada. Más de 20 hombres de ese pueblo fueron alineados y fusilados un 14 de febrero de 1981, en uno de los crímenes más recordados de la India moderna. Ella siempre negó haber estado presente, pero el hecho la convirtió en leyenda para unos y en asesina para otros.

Se entregó a las autoridades en 1983 y salió de prisión en 1994. Dos años después, esta mujer que el mundo conoció como la ‘Reina Bandida’ llegó al parlamento indio. En 2001, a los 38 años, fue asesinada a tiros frente a su casa. Sher Singh Rana, quien pertenecía a una casta alta, fue condenado por el crimen y sentenciado a cadena perpetua en Delhi.

