Orlando Cabrera, un pintor de viviendas de 64 años, vivió una auténtica pesadilla cuando esperaba el metro para ir a trabajar en Nueva York. Eran las 5:40 de la mañana y la estación estaba casi vacía cuando un desconocido se acercó por detrás y lo empujó directamente hacia las vías.

El impacto fue brutal. Orlando cayó de cabeza y quedó cubierto de sangre mientras el agresor escapaba. Por fortuna, varios pasajeros lograron ayudarlo a salir antes de que llegara un tren. Sufrió múltiples cortes, golpes y una fuerte crisis nerviosa tras el ataque.

La agresión habría sido completamente aleatoria. El atacante que se coló por el torniquete sigue prófugo.


