Sebastian Vettel fue el rey absoluto de la Fórmula 1. Cuatro títulos consecutivos entre 2010 y 2013, todos con Red Bull, y el récord de ser el campeón más joven en la historia con apenas 23 años.

En 2022 se bajó del auto para siempre. Y en vez de quedarse cerca de los reflectores, se mudó con su esposa Hanna Prater y sus tres hijos a una granja en Suiza.
Ahí decidió inscribirse en un curso de agricultura en el Centro de Formación Profesional de Pfäffikon, para aprender a manejar su propio terreno como cualquier granjero de la zona.

“Soy el mayor hipócrita que existe cuando hablo de cuestiones medioambientales y he dejado una huella muy grande. ¿Tengo que sentirme mal por ello? No resolveremos el problema con vergüenza, sino afrontándolo y buscando soluciones”.
En abril de 2026 recibió en Gotemburgo el premio de The Perfect World Foundation como Defensor del Medio Ambiente del año.
El mismo hombre que corrió a más de 300 km/h en máquinas de polución y contaminación, ahora encuentra su paz plantando y cuidando la tierra. “Me fascina”, dijo sobre esta nueva vida.
