Durante los años 90 y comienzos de los 2000, Brendan Fraser parecía estar en todas partes. Protagonizó George de la selva, encabezó la exitosa saga de La momia y se convirtió en uno de los rostros más queridos de Hollywood. Pero detrás de las cámaras, su cuerpo estaba pagando el precio de tantas escenas de acción: pasó años entrando y saliendo de hospitales, se sometió a varias cirugías y también enfrentó un difícil divorcio y la muerte de su madre.

Además, reveló que en 2003 sufrió una agresión sexual por parte de un entonces alto cargo de la organización detrás de los Globos de Oro, un episodio que lo hundió emocionalmente y lo hizo preguntarse si también había perjudicado su carrera. Durante años quedó lejos de las grandes producciones, hasta que The Whale le dio el papel que cambió nuevamente su historia.
En 2023, Brendan Fraser regresó al escenario más importante de Hollywood para recibir el Oscar a Mejor Actor, entre lágrimas y una ovación que celebró mucho más que una película.
