Keith Hoerning tenía todo lo que se supone que no arriesgas: familia, apellido, una carrera como médico en Nueva York. Lo arriesgó igual.

Durante 18 meses mantuvo un romance secreto con Rosana Kissoon, bailarina de striptease en Long Island, que empezó con mensajes de amor y terminó en amenazas de muerte. Según los chats presentados en la corte del condado de Suffolk, Kissoon llegó a escribirle que quería verlo muerto y que mandaría matar a su suegro si él no dejaba a su esposa. Hoerning, de 51 años, respondía suplicando que parara, pidiendo perdón por algo que ni él mismo entendía.


Cuando la relación explotó, ella lo demandó por un millón de dólares alegando que el dinero que recibía era apoyo, no chantaje. Él respondió con una declaración jurada donde reconoció la aventura como “el peor error de mi vida” y acusó a Kissoon de usar el secreto como arma. El abogado de ella insiste en que su clienta solo quería construir una vida junto a él. La corte todavía no decide quién dice la verdad.

