Rosalía lo tenía todo planeado.
Quería ir a una misa góspel en la famosa Abyssinian Baptist Church, en Harlem, y se tomó la ocasión muy en serio: ducha, maquillaje, perfume y un look pensado al detalle con pantalones capri, cárdigan y zapatos de tacón bajo. “Me puse guapa para Dios”, bromeó en The Tonight Show de Jimmy Fallon, y hasta se inventó una expresión: “hot for God”.

El problema llegó después de aguantar una larga fila bajo el frío. Cuando por fin estuvo frente a la puerta, un hombre le dijo que no podía pasar porque la iglesia estaba llena. Ella sintió que la miraban como si no estuviera en la lista, pero lo tomó con humor: “¡Fui rechazada por la Iglesia! Ni siquiera sabía que eso era posible”, contó entre risas.
Y como el outfit ya estaba listo, la cantante hizo lo que cualquiera con tacones y perfume puestos haría: se fue a comprar zapatos nuevos. Cuando Fallon bromeó con que eso era justo lo que Dios habría querido, Rosalía remató: “Dios dijo que no, pero mi outfit dijo que sí”.
Eso sí, no se rinde: aseguró que espera volver algún día para entrar a esa misa.
