Yáser Asprilla metió el primero, el Girona ganó 0-2 en Gijón, y él hizo lo que siempre hace cuando festeja: mostrar su fe.

Se levantó la camiseta del club y debajo apareció otra con las palabras “Dios tiene el control”. El árbitro lo anotó en el acta y días después llegó el golpe: multa y tarjeta amarilla del Comité de Disciplina de la RFEF, amparados en el artículo 96, que prohíbe cualquier lema o dibujo al alzar la camiseta tras anotar.

No importó que el mensaje fuera de agradecimiento y no de provocación. El colombiano, que llegó del Watford y ya lleva cuatro goles en cuatro partidos con el Girona, quedó en el centro de la polémica por una norma que no distingue entre fe y publicidad 🇨🇴⚽🙏
