Futbolista senegalés invertirá 23,5 millones de dólares en un parque agroindustrial para alimentar a su pueblo y generar 2.500 puestos de trabajo

Por Josefina Reyes
7 September, 2026

En Bambaly, un pueblo del sur de Senegal, un niño jugaba fútbol descalzo porque no había otra opción.

No tenía acceso a educación formal. Pasaba hambre. Casi nadie en su familia creía que el fútbol pudiera sacarlo de ahí. Ese niño se llama Sadio Mané, y terminó jugando en Liverpool, Bayern Múnich y Al Nassr, además de ganar el Balón de Oro africano. Pero nunca se fue del todo de Bambaly: financió un hospital, una escuela secundaria, conectividad 4G y ayuda mensual para las familias más pobres de su región.

En agosto de 2026 fue por más. A través de su marca SM10 Agro, Mané anunció una inversión de 23,5 millones de dólares para crear un parque agroindustrial de 500 hectáreas dedicado al cultivo de mango, con una meta de 50.000 toneladas anuales y 2.500 empleos directos para los jóvenes de su tierra. Él mismo lo explicó sin vueltas: “¿Para qué quiero diez Ferrari o veinte relojes de diamantes? Prefiero que mi gente reciba algo de lo que la vida me ha dado”.

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