Lucho Rodríguez llegaba con toda la ilusión del mundo. A sus 22 años, el uruguayo dejaba atrás once meses en el Neom de Arabia Saudita para firmar a préstamo con el Cruzeiro, un club gigante de Brasil, y quería celebrarlo como se merece: con un beso a su novia frente a los fotógrafos.

El problema es que ella no lo vio venir. Justo cuando Lucho se acercaba, la joven ya se había dado media vuelta para volver a su lugar en la sala de prensa, y el delantero quedó ahí, con la boca estirada y la cámara de todo el mundo apuntándole. Se tocó la cabeza, sonrió nervioso, y un directivo del club tuvo que salir al rescate para seguir con la presentación como si nada.

El fichaje pasó a segundo plano. Lo que todos comparten ahora es ese segundo exacto en el que Lucho se quedó esperando un beso que nunca llegó. 😂⚽
El uruguayo Lucho Rodríguez fue presentado en Cruzeiro y quedó pagando cuando quiso besar a su novia.#FútbolBrasilero 🇧🇷 pic.twitter.com/xPkGkuj33B
— En Una Baldosa (@enunabaldosa) August 8, 2026
