Gabriel Arteta tiene 17 años y juega en la cantera del Arsenal, el mismo club donde su padre Mikel dirige al primer equipo.
Cuando el club publicó las fotos oficiales del plantel Sub-18, algo llamó la atención de inmediato: su ojo derecho es azul y el izquierdo, café.

Heterocromía completa, una condición genética que afecta a menos del 1% de la población. Según contaron varias fuentes, Gabriel habría heredado un ojo de cada uno de sus padres, Mikel Arteta y Lorena Bernal, lo que hizo el caso aún más curioso.

La condición no afecta su visión ni su carrera: ya debutó de forma competitiva ante el Reading y juega como extremo derecho o delantero.
Acaba de firmar su primer contrato de beca con el Arsenal, así que el apellido Arteta seguirá sonando en Londres por muchos años más.
