Gael García Bernal lo dijo sin filtro en una entrevista sobre lectura y literatura.

Para él, hay historias que pertenecen a una voz que uno construyó en la cabeza durante años, y “La Odisea” es una de ellas. El actor mexicano admitió que no puede imaginar a Odiseo hablando en inglés, porque desde niño lo escuchó con otro acento, otro ritmo, otra lengua. “Sé que es medio sacrilegio decirlo”, reconoció, consciente de que la frase iba a generar ruido.
Y generó ruido. En redes, unos aplaudieron su fidelidad a los clásicos; otros lo acusaron de sobreactuar una postura. La discusión no es solo sobre una película: es sobre qué se pierde cuando un libro que amamos se convierte en imagen y voz ajena.
