Theresia Fischer, una modelo alemana de 32 años, gastó más de 162.000 dólares y soportó ocho años de dolor físico y emocional para cumplir el deseo de su entonces esposo. Ser más alta. Él le prometió que siempre la amaría si se sometía a una extrema cirugía de alargamiento de piernas.

El procedimiento no fue menor. Los médicos fracturaron sus huesos e implantaron barras metálicas ajustables que, con el tiempo, aumentaron su estatura de 1,65 metros a 1,83 metros. Todo para agradar a alguien que hoy ya no forma parte de su vida. Por suerte Theresia lograra darse cuenta de que estaba viviendo una relación tóxica y manipuladora.

Tras muchos meses de sufrimiento físico y emocional, Fisher asegura que recuperó su autoestima y aprendió que el amor no debería exigir modificar tu cuerpo para merecerlo.

