Mazy, una gatita de apenas un año, sobrevivió milagrosamente tras caer desde el décimo piso de un edificio en Boston. Pero lo que más indignación ha generado no fue solo la caída… sino lo que ocurrió después. 😡

Según informaron las autoridades, su familia esperó cerca de 72 horas antes de llevarla al veterinario, dejando a la felina gravemente herida y sin tratamiento durante días.

Cuando finalmente recibió atención médica, los especialistas descubrieron que tenía ambas patas delanteras fracturadas y un pulmón colapsado. Debido a la gravedad de sus lesiones, tuvo que ser internada de urgencia y programada para una compleja cirugía.

Ante los altos costos médicos, la familia terminó entregando voluntariamente su custodia al Centro Médico Veterinario Angell, donde ahora Mazy continúa luchando por recuperarse.

El caso ya está siendo investigado por las autoridades de protección animal y ha provocado una fuerte discusión en redes sociales. 🫣
